jueves, 17 de febrero de 2011

Si pudiera usar una goma para borrar mi locura, evitaría muchos capítulos desprolijos e incomprensibles, reciclaría toda la basura.
Me encantaría enmendar los baches que hay en mi mente, los cuales hacen que me caiga cada vez que me alejo de mi misma, cada vez que estoy alrededor de la gente.
Pero toda realidad que elijo carece de propósito, parece que soy la única de luto en este velorio, repartiendo rosas en llamas que encandilan mis ojos.
Estoy nadando en el abismo de mi soledad, que me llama cuando está solitaria y me invita a tomar un café para olvidar lo utópica que es la libertad.
No puedo negar que descubrí otro mundo adentro mío, que aunque no tenga aire se transforma en un respiro.
Sin embargo su claridad me despoja la certeza, cortando en trozos diminutos toda la verdad que me completa.

martes, 15 de febrero de 2011

Quisiera saber por qué me siento tan atrapada, por qué no tengo la llave de mi propia jaula. Me estoy encerrando en mi cabeza solita, sin dejar rastro de lo que alguna vez fui. Mi cuerpo se desgasta, mi mente se funde, y me oxido. La tristeza no deja de invadirme, no puedo dejarla. Estoy totalmente perdida, perdí la cordura. La perdí. Y nadie me entiende, nadie, nadie. ¿Qué se supone que tengo que decir o pensar? Las excusas no me sirven, veo mi realidad con otro sentido y me duelen los ojos. Todo duele tan profundamente. El dolor es mi parásito.
Lo que creía que era no lo soy, porque no soy nada o mejor dicho, soy la nada misma. Una partícula más en este mundo. Me había convencido de que todo valía la pena, de que había algún sentido por alguna parte. No. Hay. Sentido. Ni. En. Lo. Que. Digo. Soy como un barrilete que perdió su correa y se fue volando sin dirección alguna. Estoy en este mundo pero nadie puede alcanzarme.
Ya no me importa morir o vivir. Al carajo con el destino, es la mentira más grande del mundo, nuestro destino es tan cierto como la verdad, ¿y quién soy yo para decir lo que es verdad?

domingo, 13 de febrero de 2011

¿Qué pasa cuando nada pasa y tus pulmones se ahogan con el aire y sentís que estallas?
Es como si te atragantaras de monotonía, muy poco de todo. Pensas porque crees que pensando vas a evitar pensar en lo que no querés recordar. Que-juegos-complicados-tiene-tu-mente, es siempre game over al instante. Sabes que si sonreís solo vas a parecer un loco de atar, por eso preferís quedarte en el molde, en el rincón, sin que nadie note tu invisibilidad. Somos un desperdicio de la naturaleza, demasiado perfectos para servir en algo. Lo que creemos nunca es lo que vemos. Es como si nuestras creencias son un mundo paralelo inexistente de la real realidad. ¿Tramposo? Claro que sí. Trampa. Trampa. Tramposo. Trampa. Trampa. ¿No te cansas de repetir las cosas hasta el cansancio?

lunes, 7 de febrero de 2011

Me importa, me importan, me importas. Siento TODO profundamente, el vacío, el desborde, todo lo que me rodea. No quiero ignorar, entender se vuelve una necesidad física.
Siempre tengo más preguntas que respuestas y sin embargo continuo buscándolas. Es como cavar un pozo en busca de algo y no encontrar nada, pero volver siempre al mismo pozo con la esperanza de que ese algo aparezca.
Sos tan idiota pero te quiero, deseo todo lo que venga de vos. ¡EXPLICAME! No quiero ahogarme con mi impotencia. Tendría que regalar mi corazón a un muerto.

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Quién me recordará? ¿Qué seré para este mundo? Somos tan diminutos e imperfectos. Y nuestra esencia dura como una ráfaga de viento. Nos transformamos en partículas y nos elevamos. La tierra es nuestra cama y al mismo tiempo nuestro entierro.

Quiero escribir, pero no sé qué. Últimamente siento que todo perdió el sentido. Como si algo atravesó mi mente y me vació completamente. Me miro al espejo y noto ese vacío, noto que no soy nada hoy y que lo que quiero ser está muy lejos de mi alcance. Es como si el futuro ahoga mi presente. Necesito una respuesta o tal vez algún indicio o pista, algo que me demuestre que no estoy loca, que puedo armar un camino para volar. ¿Cuánta cordura se necesita para ser no ser cobarde? Porque la locura no hace más que querer alejarme de todo. Tanto pesimismo. Depresión. Estupidez.

Odio esto. Odio esto llamado amor, que se te mete en el cuerpo y penetra tus huesos. Como una llamarada que te consume de dolor. ¿Quién puede evitar quemarse? ¿Quién sabe hacerlo? Pues, yo no. He trepado hasta la rama más alta del árbol, pendiendo de una débil hoja. ¿Cuánto tiempo soportará? Mis ojos ven que el abismo está rodeándome.