Es como si te atragantaras de monotonía, muy poco de todo. Pensas porque crees que pensando vas a evitar pensar en lo que no querés recordar. Que-juegos-complicados-tiene-tu-mente, es siempre game over al instante. Sabes que si sonreís solo vas a parecer un loco de atar, por eso preferís quedarte en el molde, en el rincón, sin que nadie note tu invisibilidad. Somos un desperdicio de la naturaleza, demasiado perfectos para servir en algo. Lo que creemos nunca es lo que vemos. Es como si nuestras creencias son un mundo paralelo inexistente de la real realidad. ¿Tramposo? Claro que sí. Trampa. Trampa. Tramposo. Trampa. Trampa. ¿No te cansas de repetir las cosas hasta el cansancio?
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